Así como todo lo
que empieza termina, así como todo lo que llega se va, este año llegó a su fin.
Sí! Hace mucho que no escribo, pero llega esta fecha y me es imposible no
hacerlo, tengo la necesidad de expresar todo lo que sentí durante el año, la necesidad
de desahogarme, de dejar todo lo que pasó atrás. Este no fue uno de los mejores
años de mi vida, no fue uno de esos años que quisiera recordar, porque
sinceramente no rescato tantas cosas buenas. A pesar de eso, tampoco puedo
decir que fue el PEOR año, porque creo que tuve peores. Este 2014 se me pasó
volando, pero al retrotraerme a los primeros meses del año me doy cuenta que
viví más momentos de los que pensé, que lloré más veces de las que creí, y que
reír no reí tanto, pero no es algo de lo que me asombre, no es nada nuevo para
mi, llevo el sufrimiento en el alma, el dolor en la piel, en el cuerpo, llegué
a pensar que es algo innato en mi. Sin embargo, hoy a horas de terminar el año,
me propuse empezar de una manera distinta, me propuse metas que quizá no llegue
a cumplir, pero lo importante es que me las propuse, que por lo menos tuve el
valor de empezar, las ganas de mejorar, por primera vez en mi vida siento ganas
de quererme, de estar bien conmigo misma, se que va a costar, que no es nada
fácil, pero tampoco es fácil convivir con mil fantasmas internos, y no solo que
no es fácil, es insalubre, es algo que desnutre de a poco el alma hasta
destruirte, y estoy harta, harta de todas esas cosas que me hacen llorar, harta
de estar bien un día y diez mal. Por eso, aunque la mayoría diga que este es un
día mas, para mi no lo es, porque hoy corto con todo eso, todo lo que me hizo
mal, todos los fantasmas que me persiguieron durante este y los años anteriores,
le digo CHAU al 2014. Gracias por las cosas buenas, gracias por las personas
buenas que aparecieron en mi vida, y gracias también por ponerme en el camino
personas que a pesar de que no fueron tan buenas me ayudaron a aprender, como
se dice de los errores se aprende, y cada vez que me golpeo aprendo. Como diría
mi ídolo SE SUFRE, PERO SE APRENDE. Ahora a empezar el nuevo año con vibras
positivas, y que sea lo que dios quiera.